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Cómo preparar una barbacoa higiénica y saludable

Última actualización: 20.06.19

 

¿Te ha pasado que alguna vez recuerdas una barbacoa no precisamente por lo agradable del momento, sino por las consecuencias de salud que sufriste al día siguiente o varios días después? Esto definitivamente no es del agrado de nadie, pero no podemos dejar de reconocer que en ocasiones mientras disfrutamos, relajamos nuestras precauciones de higiene y como consecuencia podemos exponernos a enfermedades, todo por no asumir algunas reglas sencillas de higiene durante la preparación y el consumo de los alimentos.

Para que esta amarga experiencia no se vuelva a repetir, y tanto tú como todos los invitados a la reunión mantengan la salud y rememoren la reunión como algo digno de repetirse, aquí tienes 4 consejos básicos para conseguir una barbacoa higiénica y saludable.

 

Evita la contaminación cruzada

Todos los días, miles de personas se enferman por consumir alimentos contaminados y muchas veces esta contaminación se realiza sin que nos demos cuenta. No obstante, la podemos prevenir de forma simple. Primero, si analizamos una reunión alrededor de una barbacoa, podemos encontrar que es relativamente sencillo que un cuchillo por ejemplo se utilice para todo, debemos comenzar por impedir que este tipo de circunstancias ocurran, porque da lugar a lo que conocemos como contaminación cruzada.

Esto es un problema, porque en la carne cruda puede haber microorganismos o bacterias, que a través de este utensilio pueden llegar hasta los alimentos que ya están listos para consumirse y en caso de ser ingeridos causan una infección en el sistema digestivo que nos dará malestares.

De igual manera, una persona que está tocando con sus manos la carne cruda para cocinarla o por cualquier otra razón, no debería ser la encargada de servir la comida, ni de preparar otros alimentos que no requieren de cocción, pues al hacerlo ocurre el mismo problema que con el cuchillo. Lo mejor es repartir las labores y que otra persona con las manos limpias se encargue de esta tarea; o bien tener a mano algún utensilio de ayuda para evitar tocar los alimentos.

De igual manera, es de suma importancia poner atención a los accesorios como paños y superficies de corte que se están utilizando, para evitar que sean los que transporten microorganismos y restringir su utilización a solo ciertos fines.

 

 

Dale el mantenimiento debido a la barbacoa

En segundo lugar, conviene ser estrictos con respecto al lugar donde se preparan y asan los alimentos, que también debe estar perfectamente limpio y libre de sustancias dañinas como restos de óxido, generados por la exposición a la humedad y de otras barbacoas que se hayan preparado previamente. Lo más recomendable es que se lleve a cabo una limpieza en profundidad cada vez que se termine de utilizar.

Los restos pueden eliminarse con algunos ingredientes sencillos como jabón, vinagre, sal o limón y así se disminuye el tiempo que tomará dejarla en condiciones, además de disminuir las probabilidades de que algún microorganismo logre reproducirse en este ambiente, gracias a la comida que pudiera quedar.

Otra buena práctica es evitar colocar alimentos hasta que la barbacoa no alcance la temperatura adecuada. Pues como sabemos, el fuego es un buen exterminador de bacterias. Pero conviene ayudarle con las medidas que mencionamos previamente.

 

Controla la temperatura de los alimentos

El clima cálido del verano puede ser el que más se apetece para preparar barbacoas en un día de campo al aire libre, pero recordemos que el someter a algunos alimentos a temperaturas elevadas, puede deteriorarlos e incluso acelerar su descomposición. Para evitar que tu barbacoa se prepare a partir de carne en dudosas condiciones, tu mejor aliado es el frío, por lo que es conveniente aprovechar esta cualidad al momento de preparar una barbacoa.

Puedes hacerte con un recipiente en el que sea posible agregar hielo, junto con aquellos alimentos sensibles al calor, como la carne. El tamaño de este recipiente o hielera portátil, dependerá de la cantidad de alimentos que tienes que transportar. Siendo preferente llevar una grande que varias pequeñas, pero si no es posible contar con una de gran tamaño no hay problema. Solo incluye la cantidad suficiente de hielo para que se conserve fría. Además, revisa que cada cosa esté bien envasada para que el agua del deshielo no moje el resto de lo que has guardado.

Ahora bien, medir de manera exacta la comida de una barbacoa es realmente difícil; por lo general al estimar procuramos que sobre un poco de alimento antes que tener que restringir el apetito de los comensales. De tal forma que es muy probable que al final no todo se consuma en su totalidad. Por eso, también es muy importante que estos restos los guardes de una manera apropiada. Si te ha sobrado hielo, puedes aprovecharlo para estos casos.

 

 

Evita que tu barbacoa genere sustancias tóxicas

¿Sustancias tóxicas en la barbacoa? Lamentablemente algunos alimentos que contienen ingredientes como almidones y azúcares, cuando están sometidos a temperaturas muy elevadas crean sustancias que son tóxicas. Una de ellas son las aminas heterocíclicas, que están asociadas a la degeneración celular o mejor conocido como cáncer. Por eso es importante que conozcas cómo puedes evitar producirlas en tu barbacoa.

Una primera recomendación es evitar los embutidos, esto se debe a que en muchas ocasiones incluyen almidones entre sus ingredientes. En su lugar, selecciona las carnes de tu preferencia que no han sido procesadas, ya sean de pollo, pescado, cerdo, etc. Tampoco cocines en las brasas tubérculos, porque son ricos en carbohidratos.

Otra práctica que puede evitar hidrocarburos aromáticos policíclicos, que son otras sustancias que no se consideran saludables, es evitar que los jugos de la carne caigan en las brasas, ya que esto es lo que da lugar a que se generen. Una técnica para conseguir es la de es cubrir la parrilla con papel de aluminio.

Además, se recomienda reducir la utilización en barbacoas de salsas dulces para marinar o agregar sabor a la comida. Prefiere los marinados a base de cítricos, sal, hierbas aromáticas y vinagre por ejemplo. Tampoco dejes que la cubierta exterior de la carne se carbonice.

En cuanto a la madera, es preferible que se trate de combustibles limpios, es decir debe estar libre de barnices o tratamientos con químicos. Ya que al estar en contacto con el calor, estas sustancias pueden generar vapores tóxicos.

 

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