Elige buena calidad o nada. ¿Sabes cómo comprar gafas de sol?

Última actualización: 24.04.19

 

¿Es posible que alguien en el mundo no disfrute del sol? Es el responsable de darte unos magníficos días de playa en el verano, de hacer que tu piel absorba vitamina D y, además de eso, hace que no sea necesario encender bombillas durante el día para poder tener luz. Realmente es una maravilla poder disfrutar del sol, sin embargo, de la misma manera que tiene muchas cosas buenas, hay cosas no tan buenas que nos hacen dudar de querer salir a encontrarlo.

El sol provoca bastante calor, puede quemar nuestra piel si nos quedamos debajo de él por largas horas sin ningún tipo de sombra y, adicionalmente, aunque suene irónico, muchas veces puede brindar tanta luz que es posible que tengas que entrecerrar los ojos para poder ver. La luz excesiva no solo puede causarte incomodidades, sino que también puede ser perjudicial para la salud y hacerte más propenso a perder la visión, especialmente si ves el reflejo del sol en nieve o arena, que hacen que el brillo sea mayor.

Si estás preocupado por el sol y estás pensando nunca más salir de casa, no es necesario tomar medidas tan drásticas. Al igual que cuando se sale es recomendable proteger la piel con crema de protección solar, también es recomendable proteger los ojos para evitar inconvenientes. Quizás por molestia o por descuido no lo hagas, sin embargo, recuerda que los ojos son hasta 20 veces más delicados que la piel y, si tu piel termina roja y dolorida después de la exposición solar, imagina lo que ocurre dentro de tu córnea. Es necesario que empieces a proteger tu visión y para eso necesitas un par de gafas de sol.

 

Un accesorio infaltable

Las gafas de sol, aunque muchas personas las utilicen por moda, son consideradas Equipos de Protección Individual de categoría I, por lo tanto, no son un juego de moda sino accesorios necesarios para cuidarte y es imperativo que les demos la atención que se merecen, pues, a final de cuentas, somos nosotros quienes beneficiamos.

 

 

Si ya estás pensando correr a la primera tienda que encuentres para comprar unas gafas de sol, es necesario que tengas un poco de calma antes de hacerlo, pues si no haces un estudio, es posible que termines gastando tu dinero en algo que no te ayude en nada. La elección de qué gafas de sol comprar no debes tomarla a la ligera, pues podrías terminar haciéndote daño. Hay ciertas gafas oscuras que no te protegen del sol ni en lo más mínimo, y usarlas podría ser equivalente a utilizar una gorra con la visera hacia atrás. ¿A la moda? Sí. ¿Efectivas en el cuidado? Realmente no.

Protegerse de la luz solar no significa colocarse un filtro negro sobre los ojos y bloquear la claridad, pues, aunque no se pueda notar, la luz solar viene cargada de luz ultravioleta que, a su vez, se subdivide en tres tipos de rayos, los UVC, UVA y UVB. Estos últimos dos son los que penetran en la atmósfera y llegan a tu piel y también a tus ojos. Un filtro negro no te protegerá de estos rayos que son tan dañinos para el ser humano.

 

Los rayos UV y su impacto

La exposición a la radiación solar y los rayos UV puede generar varias cosas: heridas en la córnea, dolores de cabeza, irritación ocular, cataratas, queratoconjuntivitis e, incluso, a largo plazo, puede producir ceguera.

Esto se debe a que, al no tener algo que ayude a filtrar los rayos ultravioleta, los ojos se toman la tarea de absorber toda la luz y almacenarla en la retina. Esto, desafortunadamente, no es reversible, por lo tanto, todo el daño que se les cause a tus ojos es permanente. Los rayos UVA son los responsables de envejecer la piel y llenarla de arrugas, mientras que los rayos UVB poseen más energía y son los que queman la piel. No obstante, ambos son potenciales causantes del cáncer de piel y, aunque el cáncer de ojos es poco común, también puede ser provocado por una exposición constante a la radiación solar.

Esto afecta a todas las personas y lo peor de todo radica en que los niños, como no han desarrollado completamente cada parte de sus ojos, son los que absorben mayor cantidad de rayos UV y son más propensos a dañar su vista, pues tienen mayor sensibilidad a la luz.  Por lo tanto, tanto pequeños como adultos deben cuidar su vista desde el primer día.

 

 

¿Qué gafas utilizar?

La primera regla es utilizar siempre gafas homologadas compradas en una óptica en la cual puedas estar seguro de que tiene los filtros adecuados para protegerte tanto de la luminosidad del sol como de los rayos ultravioleta.

Las gafas homologadas tienen en común la protección de un 99% contra los rayos UV, por lo tanto, cualquier modelo que elijas te protegerá de estos rayos. Sin embargo, deberás elegir entre diversos modelos para encontrar la transmisión de luz necesaria. Esta va desde la categoría 0 hasta la 4, siendo del 0 al 3 gafas de sol para el día a día, y dejando la categoría 4 para situaciones extremas como una visita al desierto o para deportistas de nieve.

Estas categorías se notan porque, mientras más se acerque al 4, más oscuros son las lentes. Tanto así que está prohibido usar la categoría 4 a la hora de conducir y, además de eso, aunque las categorías 2 y 3 son aptas para la conducción diurna, solo las gafas de categoría 0 y 1 son aptas para la conducción nocturna.

Para hacer más cómodo el uso de gafas, intenta comprar una montura ligera y fácil de llevar; esto es más que todo importante para los niños. Es posible también graduar tus gafas de sol para no colocártelas encima de tus gafas normales o tener que quitar tus gafas normales y comprometer tu capacidad visual con las gafas de sol.

No olvides salir en días muy soleados con gorras y crema de protección solar para tener un cuidado integral y complementar la protección de tus ojos. De esa manera, no te preocuparás por afecciones en la piel ni posibles repercusiones a largo plazo en la visión.

 

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