Conoce las averías más habituales en los inyectores y cómo evitarlas

Última actualización: 03.06.20

 

Los inyectores son una pieza clave en cualquier motor diésel, dado que si estos elementos fallan, entonces el vehículo presentará problemas en la entrada de combustible, que se traducen en tirones, averias y una enorme factura del mecánico. Por eso conviene aprender a detectar estos fallos.

 

Frente a los motores tradicionales o de gasolina, los motores diésel reemplazan los elementos de carburación por inyectores, que introducen el combustible en el motor de una forma más eficiente. De hecho, en muchos vehículos de gasolina ya se apuesta por este sistema de inyectores, que reduce el consumo y aumenta la potencia de cualquier motor.

Sin embargo, este planteamiento tiene el inconveniente de depositar buena parte de la responsabilidad del funcionamiento del motor en los citados inyectores. Unos elementos que, en caso de fallar, pueden traducirse en una considerable factura de nuestro mecánico. Por eso conviene conocer cuáles son las averías más habituales de los inyectores y también cómo podemos evitar las mismas, o al menos retrasar su aparición.

 

Tipos de avería de inyectores

La primera avería habitual en los inyectores es la presencia de fugas en el sistema. Estas se producen por el desgaste propio del uso, que hace que las juntas herméticas del inyector pierdan ese hermetismo, lo que provoca que parte del combustible vuelva por donde ha venido, causando así una pérdida de presión dentro del circuito de inyección, generando una peor pulverización del combustible y aumentando el desgaste del resto de elementos de la inyección.

Otro problema habitual es lo relacionado con la tobera. Esta tobera es la zona por la que sale el combustible, por lo que la misma está expuesta a altas temperaturas. En esta zona, puede llegar a producirse su taponamiento por culpa de la carbonilla y el resto de residuos acumulados en la salida del inyector. En caso de que se produzca este taponamiento, el efecto inmediato es una inyección menos eficiente, de modo que el vehículo pierde potencia, tironea y no rinde todo lo que debe.

Finalmente, es necesario mencionar los problemas eléctricos relacionados con los inyectores. A veces pueden quemarse las bobinas de los inyectores electromagnéticos o bien gastarse el cristal piezoeléctrico incluido en los inyectores de este tipo. Estos modelos cuentan con un cierto número de usos, pasado el cual el inyector queda inutilizado, pues el cristal ya no es capaz de funcionar y generar corriente. Un proceso que puede acelerarse por un mal mantenimiento y otras causas.

Detectando el problema

Una vez que hemos visto las causas, es momento de ver los síntomas que nos indican que hay una avería en los inyectores de nuestro vehículo. En parte, lo hemos mencionado ya, aunque es cierto que los efectos del fallo pueden ser tan progresivos que pasen desapercibidos.

Lo primero que debemos saber es que los inyectores pueden fallar de forma progresiva, en cuyo caso los síntomas son tan suaves que cuesta trabajo darse cuenta, o bien fallar de forma catastrófica, tal como pasa en los casos de fallos eléctricos. Estos últimos casos sí suelen ser fáciles de detectar, pues el motor pierde potencia de golpe, tironea, se cala y nos aparece un mensaje de aviso en la pantalla del salpicadero o se enciende el testigo de avería.

Por otro lado, debemos saber también que los inyectores no siempre fallan todos a la vez. De hecho, lo más normal es que falle un solo inyector, lo que en parte puede enmascarar el efecto a menos que exprimamos las condiciones de uso del vehículo. Si el fallo se produce en varios inyectores a la vez, entonces sí es mucho más fácil de ser percibido.

Respecto de sus efectos, en todos los casos notaremos como el vehículo tarda más en lograr acelerar con normalidad, teniendo que pisar más el pedal durante la circulación para mantener la velocidad, incrementando también el consumo de combustible. Pensemos que un problema de inyección supone que parte del combustible que entra al motor no se usa para mover el vehículo, sino que se pierde bien por las juntas o bien se desperdicia por una inflamación de menor calidad. Esto también supone la generación de humos negros, procedentes del combustible no inflamado y de la mayor cantidad de carbonilla que se genera durante el proceso. Finalmente, en los casos más graves es posible que el vehículo se quede detenido o se cale, sobre todo si la avería de los inyectores es generalizada y catastrófica.

Cómo evitar las averías en los inyectores

Aunque hay ciertas averías en los inyectores que no podemos evitar, como las derivadas del propio uso y desgaste de estos elementos, sí hay diversas opciones para ayudar a estos inyectores a trabajar mejor y no perder rendimiento.

Uno de estos procedimientos es llevar al día el mantenimiento del vehículo. Un vehículo al que se le hacen los cambios de aceite y filtros de forma frecuente y en los intervalos indicados siempre va a circular mejor que uno en el que este mantenimiento no esté al día. En estos últimos vehículos nos encontraremos con diversos problemas, que provocarán más riesgo de deterioro de los inyectores.

Otra cuestión importante es la de repostar siempre combustibles de alta calidad y libres de impurezas. El uso de gasóleos inadecuados o de añadir otros combustibles, como la vieja costumbre de agregar algo de gasolina al gasoil, puede generar una mayor cantidad de suciedad dentro del motor, que a medio y largo plazo acabe por afectar a los inyectores, especialmente en los supuestos de pérdida de presión. Por eso, también es importante que no apuremos el gasoil más de lo necesario durante el rodaje, pues la zona de la reserva es la que más residuos acumula.

Como última idea práctica, tenemos que hablar de los productos limpiadores, con los que revertir estos problemas. Basta echar un vistazo al mercado para encontrar el mejor limpiador de inyectores diésel conforme a lo que necesite nuestro vehículo. Estos productos tienen la capacidad de eliminar parte de la carbonilla y el resto de los contaminantes presentes en el motor, lo que alarga la vida útil de los inyectores y permite que estos mantengan su capacidad de vertido de gasoil en buen estado por más tiempo.

 

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
DMCA.com Protection Status