Descubre las 3 maneras de limpiar los inyectores de tu vehículo

Última actualización: 28.06.20

 

Los inyectores son una pieza clave tanto en los vehículos diésel. De su buen funcionamiento depende que el combustible llegue correctamente a los cilindros y que el motor funcione correctamente. Por eso es clave saber cómo mantener los inyectores limpios y en buen estado.

 

En la actualidad, los coches con motor de carburación son una especie a extinguir. Básicamente por el gran desarrollo de los sistemas modernos de inyección, con los que es posible lograr una dosificación altamente eficiente del combustible sin importar si nuestro coche es gasolina o diésel. Sin embargo, para que este funcionamiento sea correcto, es clave contar con unos inyectores limpios y exentos de carbonilla y otros contaminantes. Unos inyectores sucios generan problemas de rendimiento, tirones en el motor e incluso pueden acabar convirtiéndose en una grave avería.

Por fortuna, los inyectores son una parte del motor que puede limpiarse y ayudar así a recuperar su buen estado original. Para ello, contamos con tres métodos diferentes, que pasamos a analizar a continuación.

 

1. Limpieza con aditivos

La limpieza con aditivos es la solución más sencilla y económica para tratar de recuperar el buen estado de nuestros inyectores. Para proceder con esa limpieza, no tenemos más que buscar el mejor limpiador de inyectores diésel o de gasolina que necesitemos, dependiendo de las características de nuestro motor. A continuación, solo tendremos que verter el producto en el depósito de combustible del vehículo, completando el mismo hasta el nivel de lleno con el combustible que falte y empezar a conducir. Como consejo, se recomienda aprovechar para hacer una buena cantidad de kilómetros a altas revoluciones, de modo que el resto de elementos del motor destinados a eliminar los contaminantes y la suciedad puedan trabajar a su temperatura correcta.

Estos aditivos se elaboran con diferentes productos químicos detergentes, que se encargan de eliminar los residuos del interior del motor, los cilindros y los propios inyectores de manera eficiente. Además, ayudan a mejorar la lubricación y la protección contra el óxido y la herrumbre. Respecto de su precio, podemos encontrar limpiadores de inyectores por unos 10 a 15 euros por bote. Incluso si necesitas dos o tres tratamientos, el coste global no superaría los 50 euros.

2. Limpieza por barrido

La limpieza por barrido es un proceso de limpieza más profesional, en el cual se retira el combustible del depósito y se procede a verter en el mismo un líquido de limpieza especial. Este líquido viene a tener unas propiedades similares a las del aditivo que hemos comentado antes, de modo que el producto se va a encargar de eliminar restos de carbonilla y suciedad a lo largo de su recorrido. Precisamente esta es una de las mayores ventajas que ofrece este sistema, dado que al circular por completo por todo el sistema de alimentación de combustible del motor, no solo limpiamos los inyectores, sino también la cámara de combustión, la válvula EGR o el resto de elementos implicados en el proceso de combustión del combustible.

En el lado de los inconvenientes es necesario saber que este proceso requiere de llevar el vehículo a un taller y dejarlo inmovilizado durante el tiempo necesario para que se realice la limpieza. No obstante, no debería llevar más de una tarde o una mañana el tener tu vehículo listo para rodar de nuevo. Respecto del coste, el mismo depende del taller que visites pero podemos estimar que oscila de unos 50 a 70 euros aproximadamente.

 

3. Limpieza por ultrasonidos

Cuando los demás sistemas fallan o la cantidad de suciedad presente en el motor es más que considerable, entonces es el momento de pasar a las soluciones más drásticas. La limpieza por ultrasonidos es un proceso en el que se tratan por separado las diferentes piezas del motor a fin de eliminar los restos de carbonilla y otros contaminantes que puedan tener adheridos. A fin de romper estos restos, que suelen formar capas muy resistentes en los diferentes elementos del motor, se emplea una tecnología de ultrasonidos. Estas ondas hacen vibrar esta capa de material residual hasta que se rompe, pudiendo así eliminar los residuos con comodidad y sin dejar restos.

No obstante, antes de proceder con la limpieza es habitual que el taller realice una serie de pruebas sobre los inyectores y el resto de los elementos del vehículo, dado que es necesario valorar la resistencia, la estanqueidad y el caudal que ofrecen previamente. Este nivel será el que se tome como referencia cuando posteriormente se produzca la limpieza y se evalúen los resultados de la misma.

Además de la limpieza, suele ser habitual que en este proceso el taller se encargue de verificar el funcionamiento posterior de cada inyector, ajustando el mismo conforme a lo que sea necesario. Así que no solo obtienes una limpieza, sino que también tendrás tu motor optimizado para circular. Precisamente por eso este proceso se requiere dejar en el taller unos cuantos días para proceder al desmontaje, las pruebas previas y la propia limpieza que hemos comentando. El otro inconveniente es el coste, que es bastante más elevado que el de los sistemas que hemos comentado ya. Un coste que varía según vehículo y taller, por lo que conviene pedir presupuesto previo.

Más vale prevenir

Ya hemos visto los métodos que tenemos a nuestra disposición para limpiar los inyectores. Pero lo cierto es que la mejor limpieza es aquella que no se hace, para lo que disponemos de diferentes opciones para reducir la suciedad presente en nuestro motor.

Una de estas opciones es la de procurar no abusar de la reserva en exceso. Cuanto menor es la cantidad de combustible en el depósito, mayor es la posibilidad de que las impurezas del mismo se introduzcan en el motor. Precisamente por eso también es conveniente que el mantenimiento periódico del vehículo sea el correcto, llevando al día los cambios de aceite, de filtros y del resto de elementos implicados en el funcionamiento del motor.

Como último consejo, es conveniente que en los motores diésel modernos procuremos rodar de vez en cuando en autopista o autovía y a regímenes de giro elevados, de modo que el motor pueda llegar a las temperaturas necesarias para que los filtros de partículas y el resto de elementos implicados funcionen correctamente. Una conducción puramente urbana es el entorno perfecto para que los residuos que saturan los inyectores puedan hacer de las suyas.

 

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