Pebble, la startup que no pudo contra la gran manzana

Última actualización: 27.06.20

 

En el 2012, la startup Pebble hizo historia al alcanzar la financiación de sus proyectos a través del crowdfunding cuando desarrolló el primer smartwatch sincronizado con los móviles inteligentes y compatible con Android e IOS. Pero, la pequeña empresa no soportó la presión de sus grandes rivales y se desplomó en el 2016 tras el inminente éxito de Apple y sus smartwatches.

 

Hace unos 8 años, el joven Eric Migicovsky pensaba en la posibilidad de poder usar su smartphone sin tener que sacarlo del bolsillo y aunque muchas personas pensaron que se trataba de una locura, el emprendedor decidió crear el prototipo de un smartwatch en su habitación.

Después del rechazo de varios inversores, en abril del 2012 Pebble ingresó en la plataforma de crowdfunding Kickstarter y en un mes consiguió el financiamiento de 10 millones de dólares para su gadget gracias al apoyo de 68 mil entusiastas de la tecnología que creyeron en la visión de Migicovsky. 

Fue así que, usando el GPS del smartphone para monitorizar ciclistas y corredores, además de la conexión Bluetooth de aplicaciones musicales y las notificaciones de llamadas del smartphone, el reloj inteligente Pebble mostraba en su pantalla monocromática de papel electrónico toda la información importante que necesitábamos revisar constantemente en la pantalla inicial del móvil.

 

2013: un año de gran crecimiento para Pebble

Después de la millonaria recaudación de Pebble, a los pocos meses los patrocinadores comenzaron a recibir sus smartwatches y así las ventas fueron aumentando para ofrecer un prometedor panorama a la naciente startup que se posicionaba en el mercado con el mejor smartwatch del momentopara la época.

En el 2013 la popularidad de la empresa y sus dispositivos siguió creciendo, llegaron actualizaciones y mejoras, se incorporaron más empleados a su plantilla de ingenieros y desarrolladores. Pero, la competencia comenzaba a amenazar, encabezada por el smartwatch de Sony y seguido por el Galaxy Gear de Samsung.

La novedad de Pebble consistía en ser un dispositivo compatible para los usuarios de Android e iOS lo que ampliaba su alcance y receptividad en el sector tecnológico. Los expertos pronosticaban la incursión de Apple en esta área para desarrollar un dispositivo exclusivo para iPhone, hecho que debía preocupar a Pebble. Sin embargo, la pequeña startup no percibió el peligro y continuó utilizando la plataforma de Kickstarter como un sistema de pedidos previos para su nuevo producto: el Pebble Time.

Mayor recaudación en la historia de Kickstarter

Al anunciar su nuevo proyecto, Pebble impuso un récord al lograr la suma de 20 millones de dólares para financiar el Pebble Time, una cifra que sigue sin ser superada como la mayor recaudación en esta plataforma de crowdfunding. 

Para ese momento en la competición de los mejores smartwatches también participaban LG y Motorola, y cuando en abril del 2015 se unió Apple el panorama de Pebble se enturbió.

Algunos ex-empleados de la empresa señalan que el ambiente se volvió tenso, la urgencia por terminar de desarrollar nuevas funciones en sus dispositivos sin saber todavía a qué se enfrentaban limitaba sus avances.

Además, la conexión Bluetooth para la sincronización entre otros dispositivos y los iPhone presentaba deficiencias, por lo que los usuarios del smartwatch Pebble estaban experimentando dificultades y el responsable era Apple.

A pesar de los avances logrados para la época, cuando la marca de la manzana presentó su propuesta de smartwatch, en Pebble se dieron cuenta de las fallas en su gadget, como por ejemplo la integración de los mensajes, pues en el reloj de la startup no permitía responder a los textos.

De todas formas, los desarrolladores intentaban mantener una actitud positiva y subestimaban las novedades de Apple, como la pantalla táctil en el reloj que ellos consideraban poco manejable. 

 

El comienzo del fin

Los meses siguieron avanzando y llegaron las nuevas versiones de Pebble: Pebble 2, el Time 2 y el Core, pero estas no tuvieron la misma repercusión que su predecesor ni recaudaron la mitad de las ventas anteriores.

A mediados del 2015, el CEO de Pebble, Eric Migicovsky, recibió una oferta de Citizen para comprar su empresa por 750 millones de dólares, pero este no aceptó. Intel, también hizo una oferta, mucho menor, de tan solo 70 millones y Migicovsky también la rechazó.

En Silicon Valley empezaron los rumores de los problemas financieros en esta empresa que se acentuaron con el lanzamiento del Pebble 2 y pensar a migrar toda su tecnología exclusivamente para Android no era una opción, pues la mayoría de sus clientes eran usuarios de iPhone. 

Los empleados, por su parte, se sentían desmotivados con el lanzamiento del Apple Watch porque muchos de ellos incluso compraron el reloj y se dieron cuenta de todas las funcionalidades y su buen desempeño. 

En marzo del 2016, las ventas de Pebble habían descendido mucho, la demanda se desplomó y debieron devolver dinero a las personas que habían pagado por el Time 2 y la empresa debió hacer recortes, empezando por disminuir su nómina, despidiendo a 40 empleados.

Estas acciones no ayudaron a la empresa a recuperarse, al contrario, la crisis se agravó. Finalmente, en diciembre del 2016 los rumores se hicieron realidad y Pebble fue vendida a Fitbit por la escueta suma de 35 millones de dólares, muchísimo menos de lo que ofreció Citizen el año anterior.

Buscando culpables

Para cualquier emprendedor que conozca esta historia es difícil no pensar que la culpa de este fracaso es de las grandes corporaciones como Apple que al sentirse, apenas, amenazadas por pequeñas startups ponen a funcionar toda su maquinaria para sacarlas de la competencia.

Sin embargo, algunos expertos afirman que en la historia de Pebble hay un factor muy evidente y fue el exceso de confianza del fundador de la empresa al subestimar todas las señales que vaticinaban la decadencia de sus productos, especialmente con la incursión de los grandes de la tecnología como Apple y Samsung en la contienda por los mejores smartwatches. 

Por otro lado, hay quienes dirán que un emprendimiento que comenzó con 100 mil dólares en una plataforma de crowdfunding y fue vendida por 35 millones de dólares no es una derrota. 

Pero, la realidad es que la historia de esta startup estableció un marco de referencia para los innovadores que quieren llegar a Silicon Valley y tener éxito en el mundo de la tecnología.

 

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