¿A qué edad pasar al bebé del capazo a la silla de paseo?

Última actualización: 30.11.20

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Los primeros meses del bebé pasan volando y cuando menos te lo esperas ya no necesitará su capazo. Es un periodo en el que el peque va cumpliendo etapas, de ahí que debas saber exactamente cuándo es el momento en el que está preparado para un nuevo cambio.

 

La llegada de un nuevo miembro a la familia es motivo de alegría para todos. Los recién nacidos son personitas tiernas y delicadas que se pasan la mayor parte del tiempo comiendo y durmiendo. De ahí que uno de los artilugios esenciales sea un capazo, muy práctico para cuando saques al bebé de paseo. No en vano, en sus primeros meses de vida, su cuello será todavía muy frágil, por lo que necesitará tener la cabecita continuamente apoyada. En este punto, quizás te estés preguntando cuándo el peque podrá sentarse por sí mismo. A continuación, te orientamos acerca de cuándo es el momento de pasar al bebé del capazo a la silla de paseo.

Antes de nacer, el niño está 9 meses protegido en el vientre materno. Cuando llega al mundo, es indispensable disponer de otros mecanismos de protección para que esté en todo momento 100 % seguro. Nos referimos a artículos como su cuna o el capazo. En estos espacios se pasará la mayor parte del tiempo durante sus primeros meses de vida, excepto cuando tenga que ser alimentado por su mamá o papá. Tanto la cuna como el capazo aseguran una óptima calidad del sueño, así como el máximo confort para que su cuerpecito vaya desarrollándose y creciendo. De igual modo, el capazo está especialmente diseñado para aislarle de las inclemencias meteorológicas que pudieran causarle inconvenientes, como el sol incesante, la lluvia, el viento o el frío. Por lo general, los capazos son elementos útiles hasta los 3 meses de edad.

Cómo saber que es el momento de la transición

A grandes rasgos, podríamos decir que el bebé está preparado para pasar del capazo a la sillita de paseo entre los 5 y 6 meses. Sin embargo, lo cierto es que dependerá de su evolución. Cada niño es un mundo, de forma que hay que prestar atención a su desarrollo. En este sentido, te hablamos de algunas señales que nos informan de que ha llegado el momento de pasar al bebé a la silla.

El bebé ya sostiene la cabeza por sí mismo. Si cuando coges al peque, notas que ya es capaz de mantener la cabeza erguida por sí solo sin necesidad de que la sujetes, quizás es tiempo de la transición.

El bebé intenta incorporarse. Si cuando el bebé está tumbado, observas que trata de levantarse, efectivamente la siguiente fase está aquí. Otra señal es si, cuando está sentado, se echa hacia adelante con el fin de coger algo.

El bebé ya no está cómodo tumbado. Otra indicación inequívoca es cuando el bebé está molesto al ir mucho tiempo tumbado en el capazo. ¡Lo que él quiere es estar sentado como un niño mayor!

El capazo se le ha quedado pequeño. Por supuesto, es tiempo de pasar al bebé a la sillita si este ha superado ya el tamaño y peso indicados por el fabricante del capazo.

Todas estas señales te ayudarán a identificar que ha llegado la hora de pasar a la siguiente fase. Volvemos a repetir que, aunque no hay edad específica, la transición suele producirse en torno a los 6 meses de edad. No obstante, hay peques más rápidos que con solo 3 o 4 meses están pidiendo una sillita para curiosear a su alrededor cuando van de paseo.

Ideas para realizar un paso del capazo a la sillita más efectiva

Es obvio que todo padre o madre desea el mejor carrito del momento, pero ¿cómo saber cuál? Lo primero es conocer qué posibilidades tienes a tu disposición para que esta transición sea satisfactoria. He aquí las opciones existentes en el mercado que te ayudarán a realizar el paso del capazo a la sillita de manera efectiva.

Elige una silla de paseo reclinable. La buena noticia es que la mayoría de las sillitas son de tipo reclinable. Esto significa que el niño no pasará directamente de ir en horizontal en su capazo a ir 100 % sentado. Con una silla de estas características, la idea es que encuentres el grado de inclinación óptimo para que la transición sea progresiva. Será la propia expresión del bebé la que te haga saber si está cómodo.

Opta por un cochecito 2 en 1. Otra fórmula cada vez más extendida entre los padres es la de apostar por un cochecito 2 en 1, es decir, un modelo transformable. La ventaja de estos artículos es que están diseñados para no tener que adquirir un nuevo carrito cuando el bebé haya crecido. Así, en un mismo producto, dispones de un capazo para sus primeros meses de vida que se convierte en una práctica silla de paseo capaz de resistir hasta más de 20 kg.

Valora la compra de un portabebés G.0+. La opción del portabebés o cuco sustituye a la del capazo convencional. Aparte de ser un artículo de lo más práctico y que permite meter y sacar al bebé de manera más sencilla del coche, brinda la posibilidad de prolongar más su uso antes de pasar al bebé a la silla de paseo.

En definitiva, el momento de cambiar al peque de la casa a la sillita vendrá determinado por su desarrollo físico. Es un cambio que aporta diferentes beneficios para el bebé. De estar tumbado y no tener prácticamente visibilidad, el niño podrá observar el mundo que le rodea y comenzar a interactuar con las personas de su entorno. No solo estará más entretenido, sino que la libertad de movimientos que brinda las sillas de paseo hará que sus habilidades psicomotrices se vean favorecidas. Realizar esta transición de manera progresiva es vital.

 

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