Consejos prácticos para una melena hidratada y sin frizz

Última actualización: 02.07.20

 

El cabello es una parte importante de nuestro cuerpo que, al igual que nuestra piel, debe recibir un cuidado especial para que se vea saludable, con brillo y un volumen controlado. Para ello, debemos inicialmente conocer qué tipo de cabello tenemos y así comenzar a cuidarlo con tratamientos y herramientas de peinado adecuadas.

 

El pelo es un filamento de cuerpo flexible compuesto de queratina, que nace en el cuero cabelludo. Sin embargo, de acuerdo a la genética de cada persona, dichas hebras podrían tener diferentes características con relación a su grosor, forma, textura y color, lo que da como resultado las conocidas melenas lisas, onduladas, rizadas y encrespadas. Cada una de ellas con necesidades específicas para poder tener una apariencia saludable, hidratada y libre de frizz.

Por ello, existen en el mercado una serie de productos destinados a mejorar la apariencia de nuestra melena como es el caso de las tenazas rizadoras, planchas, cepillos rotativos, etc. Que utilizan tecnologías novedosas para aportar brillo al mismo tiempo que modelan el pelo.  También los tratamientos capilares para nutrir, reparar e hidratar, entre muchos otros. No obstante, debes recordar que antes de adquirir un producto de estos, es necesario que te informes acerca de los diferentes tipos de cabello. Así, podrás identificar a qué categoría pertenece el tuyo y, por ende, precisar la forma correcta de tratarlo.

 

¿Cómo identificar mi tipo de cabello?

El peor error que una persona puede cometer es adquirir un producto capilar sin conocer qué tipo de cabello tiene. Tal vez te parezca una tarea difícil, pero en realidad es bastante sencilla. Sólo tienes que prestar atención al grosor, la forma y la cantidad de sebo producido por el cuero cabelludo. A continuación, te explicamos:

 

Grosor

Existen tres tipos de cabello: el normal, que suele ser fácil de peinar debido a que los filamentos no son muy gruesos ni demasiado finos. Simplemente se trata de un tipo de pelo con grosor intermedio. De igual manera, está el cabello grueso caracterizado por ser abundante y, finalmente, el fino, que, aunque es ligero y de rápido peinado, lamentablemente suele ser frágil.

 

Forma

La forma de cada una de las hebras de tu cabello es otro de los aspectos que lo define y que podrás identificar fácilmente. Por ejemplo, un cabello lacio está libre de cualquier tipo de ondulación. De hecho, cuando empleas algún tipo de rizador sobre él, se hace necesario aplicar un producto de fijación para que la onda se mantenga. 

Por otra parte, están las cabelleras rizadas. Estas son abundantes, con ondulaciones definidas y gran flexibilidad, mientras que el cabello enroscado posee una apariencia similar a la de un resorte, debido a que la onda es más estrecha. De igual manera, encontramos las cabelleras ligeramente onduladas, cuyos filamentos son flexibles, ligeros y tienen forma de “S”.

Cantidad de sebo producido

Quizás no lo sepas, pero los folículos presentes en el cuero cabelludo producen un porcentaje de sebo que resulta beneficioso para el cabello, ya que se trata de grasa natural que le aporta a cada hebra brillo y protección contra el deterioro causado por los agentes externos.

Deberás tener presente que la cantidad de sebo producido puede variar de acuerdo a la persona, por lo que podríamos identificar cuatro tipos de cabello más: el graso, el seco, el mixto y el normal.

 

Recomendaciones para lucir un cabello hidratado y sin frizz 

Para mantener tu cabello hidratado y sin frizz, lo primero que debes hacer es identificar si tienes pelo de cuerpo fino, forma lisa y tendencia grasa, tal vez sea de tipo grueso, rizado y seco, intermedio, o bien, ondulado y mixto. De esta forma, podrás tomar algunas medidas para cuidar de tu melena.

 

1. Productos capilares

Es importante comenzar por seleccionar un champú y acondicionador libre de alcohol o sal, ya que estos compuestos deshidratan los filamentos y posteriormente causan frizz. De igual manera, necesitarás aplicar un tratamiento nutritivo e hidratante para controlar el encrespamiento, mejorar la elasticidad y aportarle suavidad al pelo. Recuerda que todos los productos adquiridos deberán estar formulados para tu tipo de cabello.

 

2. Secado con el paño

También, ten presente que cuando el cabello está mojado suele ser más débil y, por consecuencia, es más propenso a los quiebres y a la paulatina aparición del tan molesto frizz. Por ello, la recomendación es evitar frotarlo agresivamente con el paño y en su lugar, eliminar los excesos de agua ejerciendo suaves movimientos con dicho paño absorbente.

 

3. Herramientas de peinado

El uso de herramientas para peinarse es un tema interesante, ya que las personas suelen emplear un mismo peine o cepillo para cualquier tipo de cabello y, esto no debería ser así. Lo ideal es adquirir un producto de cerdas naturales, que evitan el encrespamiento, estimula el folículo y favorecen la generación de cebo. 

De igual manera, puedes optar por algún modelo recomendado entre los mejores cepillos rotativos, ya que poseen tecnologías especiales que mejoran la apariencia del pelo sin deteriorarlo, mientras que los equipos iónicos se deshacen totalmente del frizz generado por la humedad o deshidratación de las hebras.

4. Cepillado del cabello

Continuando con el tema del cepillado de tu melena, te interesará saber que no importa si tienes el equipo acorde a tu tipo de cabello; si no sabes utilizarlo, terminarás por deteriorar aún más las hebras. En este sentido, los expertos en el cuidado del cabello advierten que peinar el pelo húmedo o mojado es el peor error, ya que, estamos exponiéndolo al quiebre debido a su vulnerabilidad. Por esta razón, deberás esperar hasta que tu cabellera esté seca para desenredarla y, posteriormente, cepillarla o moldearla.

 

5. Cambios de temperatura

Los cambios en la temperatura ambiente o el calor inducido al cabello por medio de un secador, rizador o plancha, son los principales culpables de la deshidratación del pelo y, lógicamente, de la aparición del frizz. Por ello, es importante evitar eliminar la humedad de nuestra melena con dichas herramientas y, en su lugar, dejemos que se seque al aire libre.

De igual manera, debemos procurar proteger nuestro cabello con algún gorro al cambiar de ambiente, por ejemplo, si estamos en la oficina bajo el frío del aire acondicionado y salimos a un exterior soleado, o viceversa. En este caso, la humedad natural de las hebras es absorbida, causando resequedad y frizz. Todos estos son pasos sencillos que debes incorporar a tu rutina de cuidado capilar diaria para lucir una melena saludable y de gran atractivo.

 

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