¿Cuáles son los beneficios de la vitamina C para la piel y cara?

Última actualización: 03.06.20

 

Recurrimos a la vitamina C para prevenir resfriados y, en general, para reforzar nuestro sistema inmunológico. Además, se trata de un nutriente con múltiples propiedades tanto para la piel del cuerpo como de la cara. ¿Te gustaría conocerlos? He aquí por qué deberías añadir la vitamina C a tu rutina de belleza.

 

La vitamina C no solo nos cuida interiormente, sino también exteriormente. Esto significa que es un excelente aliado no solo para reforzar nuestro organismo y hacerlo inmune frente a ciertas enfermedades o inconvenientes, sino también para nutrir nuestra piel, tanto del cuerpo como de la cara.

Encontramos la vitamina C en las frutas cítricas, del tipo de las naranjas, los kiwis o los pomelos, pero también en verduras como el brócoli o los tomates. Además de en los alimentos, puedes aprovechar las bondades de esta vitamina a través de la ingesta de píldoras o comprimidos. Por último, es posible identificarla también entre los ingredientes de las cremas hidratantes ideadas para cuidar la piel del cutis y del resto del cuerpo.

No en vano, la vitamina C tiene 4 grandes cualidades que, en último término, se traducen un óptimo cuidado de la piel.

La vitamina C es antioxidante, es decir, minimiza los radicales libres responsables de acelerar el envejecimiento de la piel. De igual modo, combate el daño ocasionado por una excesiva exposición al sol.

La vitamina C es regeneradora. La regeneración celular es imprescindible para que la piel deseche las células más viejas, de manera que muestre siempre su mejor cara. No obstante, con la edad, este proceso se ralentiza, de ahí que la vitamina C sea una gran aliada.

La vitamina C es hidratante. ¡Cuán importante es la hidratación para la piel! Esta es, por tanto, una de las características más valoradas de esta vitamina.

La vitamina C es iluminadora. Seguro que sabes diferenciar una piel luminosa de una que no lo está. Disponiendo de este nutriente, podrás presumir de cutis radiante por más tiempo.

A la vista de estas características, quizás te estés preguntando cuáles son aquellas pieles que necesitan sí o sí vitamina C. Pues bien, la realidad es que cualquier tipología puede aprovechar sus bondades, si bien está especialmente recomendada para aquellas pieles que lucen apagadas y sin luz. De igual modo, si deseas prevenir el envejecimiento y combatir los efectos negativos de la radiación solar, también las cremas con vitamina C en su fórmula son para ti.

Vitamina C para el rostro

Ya hemos visto que la vitamina C es una excelente compañía para el rostro. De ahí que apostar por la mejor crema facial Olay del momento cuya fórmula contenga este ingrediente sea todo un acierto. A continuación, vamos a ver algunos consejos de aplicación para que tu cutis luzca resplandeciente.

Si la piel de tu rostro es normal con tendencia a engrasarse, un buen hábito es limpiarla con leche y tónico elaborado a base de cítricos. Estos productos se encargarán de que el tratamiento penetre en profundidad. La limpieza deberás efectuarla tanto por la mañana como por la noche. De igual modo, es recomendable aplicar una emulsión a base de vitamina C también dos veces al día.

Si la piel de tu rostro es seca, la sesión de limpieza es la misma que en el caso anterior, pero deberás sustituir la emulsión de vitamina C por una crema revitalizante. Por ejemplo, una crema facial Olay o de cualquier otra firma cosmética del mercado bien podría brindarte esa hidratación que precisas. Recuerda llevar a cabo esta rutina (limpieza + crema) por la mañana y por la noche.

Puedes preparar una mascarilla casera con vitamina C de manera muy sencilla. Solo necesitas una cucharada de miel y el zumo de una naranja. Mezcla ambos ingredientes hasta que se hayan integrado. Aplica la masa obtenida sobre el rostro y deja que actúe unos 15 minutos. Por último, aclara con abundante agua.

Vitamina C para el cuerpo

La piel de tu cuerpo está pidiendo a gritos vitamina C, por lo que es conveniente que estés atento y escuches. Ahora que tu cutis ha recibido la dosis precisa, lo siguiente es pasar al resto del cuerpo. Veamos qué puede hacer esta vitamina por tu piel.

Cada día, extiende sobre tu piel una crema hidratante revitalizante. El resultado será una piel visiblemente más luminosa y menos apagada, así como más rejuvenecida. No olvides que el paso del tiempo y el estrés son dos fenómenos que lamentablemente quedan reflejados en tu piel. La buena noticia es que esta crema revitalizante te ayudará a eliminar los signos de fatiga.

Si quieres ir un paso más allá, siempre puedes echar mano de ampollas de vitamina C, disponibles tanto para la cara como para la piel del cuerpo.

Toma una infusión de naranja, canela, menta y miel. Como decíamos al principio, la vitamina C puede ser consumida o bien aplicada. Aparte de los tratamientos externos vistos, te recomendamos preparar con cierta periodicidad esta apetitosa infusión. Para ello, es tan fácil como hervir la corteza de una naranja y, posteriormente, agregar unas cuantas hojas de menta, una cucharada de miel y una rama de canela. Deja que los sabores se integren durante 5 minutos. ¡Ya está lista tu infusión!

En conclusión, la vitamina C ofrece numerosos beneficios al organismo. El alimento más representativo es, cómo no, la naranja. Tanto la pulpa como la corteza son fuentes de esta espléndida vitamina que tanto puede hacer por nuestra salud y nuestra piel. De ahí que cada vez encontremos más productos de belleza y cuidado enriquecidos con vitamina C. Este ingrediente no solo se halla en las cremas hidratantes, sino también en los geles de baño, champús, colonias y un largo etcétera. Ni uno solo de estos artículos quiere quedarse sin disfrutar de las maravillosas propiedades de uno de los nutrientes esenciales en nuestro día a día.

 

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