¿Cómo debería ser la mejor crema para el rostro?

Última actualización: 03.06.20

 

La eterna juventud ha sido siempre uno de los sueños de las personas. Ya que esto no puede conseguirse, al menos nos conformamos con lucir un rostro por el que no pasen los años. La ciencia ha encontrado cuál es la crema más eficaz del mercado.

 

La cara es el espejo del alma y también nuestra carta de presentación. Por eso, no es de extrañar que sea la parte de nuestro cuerpo que más cuidamos. También, debido a que es la más expuesta a las agresiones externas. Examinamos detenidamente las cremas y lociones faciales en busca de aquella que por fin obre el milagro. Hidratante, antiarrugas, con ácido hialurónico, con protector solar, antimanchas… ¿Realmente existe la crema perfecta que englobe todas esas y otras características? La ciencia dice que sí.

Parece ser que la clave se encuentra en los retinoides. Se trata de activos ricos en vitamina A con funciones casi milagrosas, ya que combaten las arrugas y atenúan las manchas, de ahí que sean algunos de los ingredientes estrella de muchas cremas que podemos identificar hoy en el mercado.

Las cualidades de los retinoides son tres. En primer lugar, llegan hasta la dermis, lo que significa que penetran la piel hasta acceder a las capas más profundas. De esta forma, el tratamiento no es en absoluto superficial. En segunda instancia, favorecen la regeneración celular. Por último, potencian la producción de ácido hialurónico, colágeno y elastina. Por lo que se ve, es todo un descubrimiento, ¿no crees?

Por todas estas características, es obvio que muchos usuarios se esfuercen en identificar la mejor crema con retinol del 2020. De ella puede depender que su cutis luzca como nunca. Eso sí, en este punto, cabe recordar algún que otro matiz.

¿Es lo mismo retinol, ácido retinoico y retinaldehído?

El retinol forma parte de la familia de los retinoides. No obstante, es posible que pienses que todos los términos similares realizan la misma función. En este punto, debes saber que el retinol no es lo mismo que el ácido retinoico y el retinaldehído, componentes que, a menudo, podemos observar en los productos de cuidado facial.

En el campo de los cosméticos, es común observar entre la lista de ingredientes el retinol, algo menos estable que, por ejemplo, el retinaldehído. Una de las propiedades más destacadas de este último es que es un eficaz aliado para luchar contra el envejecimiento. Además, es complicado que pueda ocasionar alguna reacción alérgica o irritación.

En cuanto al retinol, cumple con éxito varias misiones. Por ejemplo, es perfecto para atacar las arrugas, aunque también evita el envejecimiento de la piel. Otra de sus funciones es combatir el acné, tan presente en la población joven. Por último, es un potente antimanchas.

En último término, debemos hablar sobre el ácido retinoico. Al contrario que los dos anteriores, es un retinoide que precisa de receta. No en vano, se considera un medicamento y, como tal, ha sido ideado para tratar diferentes patologías de la piel.

En cualquier caso, es preciso recordar que todos ellos son derivados de la vitamina A, la cual suele denominarse “la vitamina de la piel”, por sus múltiples beneficios.

 

Cremas con retinol: cómo aprovechar sus bondades al máximo

Acabamos de ver las bondades del retinol. Por ello, puede ocurrir que te estés preguntando por qué este ingrediente tan mágico a ti no te ha funcionado. Lo primero es señalar que su efectividad viene determinada por diversos aspectos, como, por ejemplo, la concentración y fórmula.

Además de estos factores, para que el retinol despliegue todas sus cualidades, deben darse ciertas condiciones de conservación. Se trata de un componente que tiene una vida de un total de 36 meses, ni más ni menos. Entonces, si utilizas tu crema facial más allá de este tiempo, seguro que ya entiendes por qué ya no funciona como antes.

Otro requisito que debe darse es la temperatura de conservación. Por lo general, esta no puede superar los 25ºC. Esto significa que el lugar donde se mantenga debe ser algo fresco y seco. Pero tampoco puedes olvidar la necesidad de no exponerla directamente a la luz solar. Si se expone, se oxida y pierde sus fantásticas propiedades.

La prisa es el enemigo de todos los tratamientos faciales. Es más, a veces, la impaciencia impide que disfrutemos de los resultados. Aunque el retinol sea un regalo caído del cielo, también requiere de tiempo para actuar. La prisa, por tanto, no es buena consejera. Si tu empeño es conseguir resultados visibles cuanto antes, todo lo que tienes que hacer es no interrumpir el tratamiento. Es la única manera de que acabes ganando la batalla contra el envejecimiento facial. Sucede un poco como cuando vas al gimnasio, donde la constancia es clave. En cuanto bajas la guardia, todo lo obtenido puede irse al traste.

Teniendo todos estos aspectos en cuenta, enseguida empezarás a notar cómo la crema con retinol hace efecto.

Los efectos secundarios del retinol

Un apartado importante y que merece comentarse es el de los efectos secundarios. Este detalle siempre debe ser tenido en cuenta a la hora de aplicarnos cualquier crema en la cara o en el rostro y, en general, cualquier tratamiento de belleza.

A grandes rasgos, podemos decir que hay que prestar atención al nivel de concentración del retinol. Este es el que nos indicará si debemos tener cuidado o no. Por ejemplo, una crema con gran concentración de retinol solo debiera ser recetada por un profesional médico, ya que se corre el riesgo de dañar y abrasar la piel. Por este motivo, el retinol presente en los cosméticos no suele figurar en altas concentraciones, por lo que, generalmente, no hay que tener miedo de los efectos secundarios.

No olvides que el retinol requiere un proceso de adaptación a la piel. Por esta razón, se precisa empezar con dosis pequeñas y, poco a poco, aumentarlas. Así, no faltará mucho para que notes los resultados que llevabas tanto tiempo buscando.

 

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
DMCA.com Protection Status