Aprende a montar tu propio ordenador

Última actualización: 25.10.20

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Frente a los ordenadores ya montados, tanto por marcas conocidas como por otras empresas del sector, siempre tenemos la opción de recurrir a un ordenador montado por nosotros mismos. Algo que permite ahorrar dinero y contar con configuraciones totalmente personalizadas a nuestras necesidades concretas.

 

Cuando nos planteamos comprar un ordenador nuevo, es habitual que les echemos un vistazo a las propuestas que nos ofrecen los diferentes fabricantes y ajustar las mismas conforme a nuestras necesidades y nuestro presupuesto. No obstante, como alternativa a este sistema más clásico, también tenemos la posibilidad de recurrir a un ordenador montado por nosotros mismos. Este sistema tiene la ventaja de que podemos reunir los componentes que más nos gusten y que no siempre están disponibles en las soluciones ya montadas. Además, este sistema suele ser más económico que los equipos montados, sin que sea complicado dejar tu nuevo ordenador listo, tal como veremos en esta guía.

Por cierto, en este artículo vamos a hablar solo de ordenadores de sobremesa, en cualquiera de sus versiones, pero no de ordenadores portátiles o de ordenadores todo en uno. El motivo es que estos equipos tienen una arquitectura de hardware muy concreta, que no puede estandarizarse tal como pasa con los modelos de sobremesa. De hecho, algunos de estos equipos ni siquiera permiten cambiar componentes internos del ordenador, lo que también es un problema. Así que a la hora de buscar el mejor ordenador todo en uno o el mejor portátil, tendrás que recurrir a los productos comerciales y ya montados.

 

Qué necesitamos

Para montar un ordenador de sobremesa a nivel doméstico vamos a necesitar los componentes del mismo, tales como una caja, la placa base, memoria RAM, un disco duro, elementos de ventilación y los demás componentes que necesitemos. No vamos a entrar en detalle, pues en este artículo nos centramos en el proceso y no en la elección de los componentes.

También necesitaremos algunas herramientas, tales como una muñequera antiestática, un destornillador de estrella y unos alicates, además de la pasta térmica para la CPU, si la misma no está incluida en el procesador. También necesitaremos algo de espacio para trabajar, en un entorno preferentemente limpio y sin polvo. Con todo esto y algo de maña tendremos todo lo necesario para montar nuestro equipo.

 

Colocando la placa base

El primer paso que debemos dar es abrir la caja y colocar en su interior la placa base. Para abrir la caja, no tenemos más que retirar los tiradores o tornillos que sujetan la plancha lateral y retirar o abrir la misma. Una vez abierta, veremos el espacio donde se debe colocar la placa base. Previamente nos colocaremos la muñequera, a fin de evitar descargas que puedan ser problemáticas.

La placa se sujeta a la caja mediante tornillos, generalmente uno en cada esquina. Si la caja no los incluye, también se recomienda usar separadores, de modo que la placa no quede colocada directamente sobre el metal y evitar contactos. No te olvides de colocar la placa correctamente, de modo que puedas encajar la misma en la zona trasera de la caja, donde se colocarán los diferentes conectores para pantalla, puertos USB, sonido y el teclado o el ratón. Esto también te da una referencia de la posición en que debes colocar la placa.

Insertando la CPU

La CPU es otro elemento clave a la hora de montar nuestro equipo. Antes de proceder, deberemos ver el manual de instrucciones, pues el proceso de montaje es altamente preciso y requiere tanto de una posición exacta para el montaje como de liberar el conector mediante la palanca que se incluye en el mismo. De hecho, el procesador suele incluir una marca, como un triángulo o similar, que indica la posición de conexión. Es clave respetar esta marca para no acabar rompiendo el procesador antes de tiempo.

 

Masilla y disipador

Si el procesador no incluía la masilla térmica, o bien si hemos cambiado la misma por otra, este es el momento de colocar la misma. Es clave no tocarla con los dedos y que la misma esté bien distribuida sobre la superficie. A continuación, ajustaremos los soportes metálicos del disipador, verificando su correcto montaje y fijación. Rematamos esta pieza conectando la misma a la placa base, mediante el conector de tres pines que le da corriente.

 

Instalando la RAM

Seguimos añadiendo componentes colocando ahora la memoria RAM. Este proceso es bastante sencillo. Basta con mover las pestañas laterales de los bancos de memoria para permitir el acceso a los mismos. A continuación, presionamos con los módulos de memoria en el banco correspondiente hasta que las pestañas se retraigan y fijen el módulo a la placa. Si tu RAM viene en varios módulos, verifica las características de la placa base y monta cada módulo de forma separada en un canal diferente, para optimizar su rendimiento.

 

Colocando la fuente de alimentación

La fuente de alimentación es responsable de darle al PC la energía que necesita. Esta fuente se sitúa en la parte superior trasera de la caja, contando con un espacio específico y unas fijaciones concretas. Es clave realizar una instalación correcta para mantener una buena ventilación y evitar vibraciones de la fuente. Una vez instalada, tendremos que conectar la fuente a la placa base, para lo que la fuente incluye un conector de gran tamaño y fácil de reconocer.

Instalación de componentes en las bahías

Las bahías del ordenador se sitúan en la parte delantera, en una suerte de bandejas donde podemos colocar discos duros, lectores de DVD, de Blu-Ray o de tarjetas. Estos dispositivos se fijan mediante tornillería y se conectan a la placa base mediante el cableado correspondiente. En general, los cables mueven datos por un lado y energía por otro, aunque los modelos más modernos unifican estos cables en uno solo.

 

Montaje de tarjetas

La otra zona de expansión del PC son los puertos para tarjetas de la zona trasera inferior. Estas tarjetas se pinchan a la placa base y quedan a la vista por la trasera de la caja, debiendo fijarse con un tornillo al bastidor correspondiente. Es importante pinchar por completo la tarjeta, para que su funcionamiento sea correcto. Según el tipo de puertos, dispondrás de diferentes opciones para ese montaje, mediante puerto PCI o de otro tipo.

 

Conexiones auxiliares

Antes de cerrar la caja, queda conectar los cables auxiliares. Estos cables son los responsables del botón de encendido, de las luces que pueda tener la caja, de las conexiones del frontal o de los ventiladores, entre otras funciones. Estos conectores tienen una denominación concreta impresa en su superficie, que no tenemos más que buscar en la placa para que todo quede correctamente instalado.

 

Pasos finales

Como paso final, es momento de revisar que todo está conectado donde debe y correctamente insertado. Si hay algún cable suelto convendrá ver dónde debería estar conectado antes de proceder. Una vez realizada esta comprobación, no queda más que cerrar la caja, enchufar el equipo y realizar el primer encendido, a fin de configurar el resto de funciones vía software.

 

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