Windows: 7 Formas de aumentar la velocidad de tu ordenador

Última actualización: 29.05.20

 

Con el pasar del tiempo, los ordenadores llegan a perder velocidad, lo que puede afectar negativamente el rendimiento del dispositivo; teniendo como consecuencia que los programas tarden en ejecutarse. Por ello, te daremos algunos consejos que te serán de gran utilidad para aumentar la velocidad de tu ordenador y quede como la primera vez que lo compraste.

 

1. Reducir efectos visuales

Windows 10 es el último software proporcionado por Microsoft para sus ordenadores de sobremesa y portátiles, el cual incluye una serie de beneficios y efectos visuales que hacen que sea más llamativo. No obstante, en algunos PCs que no cuentan con los recursos suficientes puede llegar a afectar el rendimiento, por lo que si deseas disfrutar de una mejoría en velocidad, deberás reducir los efectos visuales.

Para ello, lo primero que deberás hacer es presionar el icono de Windows y acceder a las opciones para que pueda mostrarse el panel de control. Una vez allí, dirígete a: Sistema y seguridad > Sistema > Configuración avanzada > Configuración > Rendimiento. Ahora, podrás observar un listado largo de los diferentes efectos visuales que tiene el sistema operativo, por lo que deberás desactivar aquellos que no les encuentres ningún tipo de utilidad, ya que no es necesario deshabilitarlos todos.

Además, si tienes poca experiencia y no sabes qué hacer, puedes permitirle al mismo sistema operativo que haga los cambios por ti. En otras palabras, Windows reconocerá aquellos que no son tan significantes, así como también los que reduzcan la memoria del equipo. Para ponerlo en marcha, bastará con que selecciones la opción “Ajustar para obtener el mejor rendimiento” y finaliza con aceptar para que los cambios se efectúen.

 

2. Reinicia el ordenador

Una de las formas de poder recuperar la velocidad del ordenador es reiniciando. Sin embargo, deberás tener en cuenta que no hay que forzar por ningún motivo el cierre de las aplicaciones sino esperar a que las mismas lo hagan automáticamente al ejecutar el reinicio. Esto es debido a que, si se fuerza el cierre de un programa, este podría verse afectado, lo que dejará un registro negativo en el log. Por tanto, si Windows te pregunta si deseas forzar el cierre presiona no, ya que el mismo eventualmente se cerrará solo.

Al efectuar el reinicio, podrás percatarte de que el dispositivo estará mucho más liviano que antes y las aplicaciones se ejecutarán de forma fluida, puesto que no tendrás procesos abiertos que puedan afectar el rendimiento del PC.

3. Deshabilita los programas con inicio automático

Si tras completar el reinicio el ordenador sigue lento, puede deberse a que hay programas que se ejecutan de forma automática al iniciar el sistema operativo Windows, por lo que deberás desactivar aquellos que consumen la memoria RAM. Para ello, tienes que ejecutar el administrador de tareas que podrás acceder presionando Alt + ctrl + supr o presionando con el clic derecho el icono de Windows y seleccionar “administrador de tareas”. Ahora, podrás ver la serie de programas y procesos abiertos, pero deberás visualizar las pestañas e identificar aquel que diga “Inicio”. Entonces, lo que no hay que desactivar es el antivirus, Windows defender o programas anti malwares que mantengan protegido a tu ordenador, pero sí aquellos que no tengan mucha relevancia y, para hacerlo, solamente sitúa el cursor del ratón encima del programa y presiona el clic derecho para que se abra un menú adicional en el que deberás presionar “deshabilitar”. Realiza este último procedimiento con cada uno de los programas que no desees que se ejecuten al iniciar Windows para que, en el próximo reinicio, notes un aumento de velocidad.

 

4. Borra las descargas y archivos temporales

Aunque pienses que las descargas no afectan el rendimiento del dispositivo, esto no es así, puesto que cualquier archivo pesado que se encuentre almacenado en tu ordenador representará una carga al mismo, pero más aún si no lo utilizas. Por ello, otra cosa que debes hacer para mejorar la velocidad de tu ordenador es borrar las descargas, archivos temporales, que no utilices y desinstalar programas obsoletos.

Primero, abre el explorador de archivos, dirígete a la carpeta de descargas y manteniendo presionado ctrl, selecciona los documentos, fotos, música, videos y demás archivos que no utilices y bórralos con el botón supr.

En cuanto a los archivos temporales, se almacenan de forma automática cuando navegas por internet y, para borrarlos, hay programas que hacen la limpieza de forma automática, pero en caso de que quieras hacerlo tu mismo lo que deberás hacer es lo siguiente:

En Windows 10, presiona el icono de Windows y escribe %temp%. En las versiones Vista, XP y 7 deberás seleccionar el comando ejecutar y escribir %temp% para que se abra la carpeta. Ahora, selecciona todos los archivos y elimínalos definitivamente presionando shift + supr.

5. Actualizar drivers y controladores

Por otra parte, otro aspecto que puede afectar significativamente el rendimiento es que los drivers y controladores estén muy desactualizados, ya que así tengas a tu disposición el mejor ordenador de sobremesa del momento, hay que conectarlo a una red Wi-Fi para que se actualicen y estos puedan ejecutarse correctamente.

Si no sabes cómo hacerlo, para acceder directamente a Windows Update deberás presionar el icono de Windows y escribir “Update”. Ahora, selecciona la opción “buscar actualizaciones” de configuración de sistema.

En el siguiente apartado se te mostrarán las actualizaciones que hayan de programas, controladores y hasta del mismo sistema operativo, por lo que procede a actualizarlas todas en un horario que no influya con tus actividades, puesto que el ordenador se reiniciará una o varias veces para aplicar las nuevas actualizaciones.

 

6. Mejorar piezas internas

Por si no lo sabías, el tipo de disco duro y la cantidad de memoria RAM influyen directamente en la fluidez del ordenador. Por tanto, un disco duro SSD tendrá mejor rendimiento que un HDD, así como también deberás percatarte de que la memoria RAM se ajuste a tus expectativas. Es decir, aunque tengas una unidad de disco sólido (SSD), pero tienes 4 GB de memoria RAM, no le sacarás el máximo provecho a tu ordenador, por lo que te recomendamos que aumentes dicha memoria a 6, 8 o 12 GB para que puedas visualizar cómo tu ordenador se inicia y ejecuta los programas mucho más rápido.

 

7. Formateo y reinstalación de Windows

En algunos casos, puede que el sistema operativo se haya instalado con errores, por lo que un formateo completo y la reinstalación de Windows podría resolver cualquier problema de rendimiento en tu ordenador.

No obstante, hay que tener mucho cuidado al hacerlo, por lo que si no tienes mucha experiencia con el tema, deberás acudir a un experto en soporte técnico de Windows para que solvente tu problema.

 

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