Conoce los principios básicos de los enfriadores de aire portátiles

Conoce los principios básicos de los enfriadores de aire portátiles

Última actualización: 20.11.19

 

Los enfriadores de aire portátil ciertamente son equipos de uso intuitivo, fáciles de manipular y con un método de mantenimiento que puede llevarse a cabo en pocos minutos. Sin embargo, no basta con conocer estas tres características de manera general, ya que es importante familiarizarse con el dispositivo y conocerlo más a fondo, para evitar inconvenientes futuros. Este proceso de reconocimiento es una tarea a realizar desde que decides colocar este producto entre tus prioridades de compra.

Lo primero que debes tener en claro es que los enfriadores evaporativos portátiles son equipos que incorporan un ventilador, encargado de movilizar el aire de toda una estancia o un soplador que se focaliza en un punto determinado de la habitación, así como también un tanque de agua. El líquido acumulado es evaporado mediante el aire proyectado por dichos dispositivos, generando así enfriamiento por medio de evaporación.

Con respecto a su estructura, tenemos que es similar a la de un aire acondicionado portátil. Posee una carcasa fabricada en polímero, formato compacto, peso no tan elevado e incorpora algunos elementos para facilitar su movilización, como lo es un par de asas de agarre y una base con rodamientos.

Asimismo, destaca en él un panel de control con un interruptor de encendido – apagado, botón para regular la intensidad de los niveles de trabajo, una pequeña pantalla para monitorear los ajustes del temporizador y un sensor de humedad. No podemos dejar de mencionar el reservorio de agua o hielo y su respectivo indicador de llenado.

Igualmente, algunos modelos ofrecen la posibilidad de conectar una manguera con válvula para automatizar el proceso. En la parte superior del climatizador, encontrarás un sistema de rejillas para la salida del aire y un filtro de viruta o celulosa. Ambos cumplen la función de purificar el aire, atrapando el polvo, pelusa, entre otros agentes. La diferencia entre ellos es su grosor y lógicamente el coste.

Una vez identificados los principales atributos de un enfriador evaporativo, sería adecuado puntualizar los aspectos positivos y negativos de este tipo de tecnología.

 

 

Lo bueno

Los enfriadores evaporativos poseen un consumo energético bastante bajo, por lo que podrás programarlos para trabajar un lapso largo de tiempo al día sin preocuparte por elevar la facturación mensual de electricidad. Además, son respetuosos del medio ambiente, ofreciendo un funcionamiento casi ecológico. Resulta que estos dispositivos no poseen motor compresor, no requieren de ningún tipo de refrigerante para enfriar el agua y mucho menos de gases combustibles para su puesta en marcha. Así que no generan emisiones que contribuyan con el calentamiento global.

Con este tipo de equipos no sólo estamos mitigando la oleada de calor, sino que también podemos purificar el aire de la estancia en la que son utilizados. Esto es posible debido a que los filtros incorporados se encargan de atrapar la suciedad, devolviendo un aire mucho más saludable.

Su diseño portátil no requiere de ningún tipo de montaje, por lo que podrás colocarlos en cualquier espacio de la habitación, sala de estar, cocina o demás estancias sin inconveniente alguno. Claro está, deberás tener a la mano una toma de corriente eléctrica.

 

Lo malo

Si el área que pretendes enfriar posee un nivel de humedad por encima del 70%, entonces este tipo de equipos no es una buena opción. Recuerda que ellos enfrían por medio de evaporación, lo que quiere decir que logran bajar la temperatura actual de la habitación en hasta 20°, incrementando asimismo su humedad. Es por ello que para aprovechar al máximo su funcionamiento, tendrá que ser un área preferiblemente con aire seco.

Los climatizadores requieren constantemente del llenado de su tanque para poder trabajar, lo que implica un consumo significativo de agua. Todo depende del nivel de contención del reservorio y del tiempo de enfriamiento programado. En cualquier caso, es necesario que quienes adquieran este dispositivo no posean restricciones con respecto al agua en la región en donde viven.

En este momento, debes de tener una idea mejor fundada acerca de los enfriadores evaporativos. Sin embargo, es pertinente que conozcas las diferencias existentes entre el ya mencionado climatizador portátil y dos equipos que, al igual que él, se posicionan entre los primeros de las listas de compra cada verano. Se trata del ventilador y, por supuesto, el aire acondicionado.

 

Climatizador evaporativo portátil

Climatizador o enfriador evaporativo portátil. Ambos nombres son usados para referirse a un dispositivo con un funcionamiento bastante interesante, que emplea elementos como unas alfombrillas, agua y un ventilador para llevar a cabo un proceso natural de evaporación. De esta manera, es posible incrementar la humedad de la habitación y crear un efecto de refrescamiento.

 

 

Ventilador

Los ventiladores son equipos eléctricos compuestos por un motor y un sistema de palas que giran a un determinado número de revoluciones por minuto, teniendo como objetivo mover el aire caliente acumulado en la estancia para así refrescar.

 

Aire acondicionado

Los aires acondicionados poseen un sistema mucho más extenso que involucra un motor compresor, un aspa y tuberías de cobre, por las que corre el refrigerante encargado de acelerar el proceso de condensación. Al ponerse en marcha toda esta maquinaria, el aire caliente es absorbido, enfriado y expulsado nuevamente de forma constante y uniforme, a través de las rejillas frontales o superiores.

Las diferencias entre los tres aparatos saltan a la vista y la selección es una decisión personal. Finalmente, aunque poseen tecnologías diferentes, cumplen a cabalidad el objetivo principal, que no es más que enfriar los distintos espacios de nuestro hogar.

 

Recomendaciones para sacar el máximo rendimiento a tu enfriador evaporativo portátil

Elige el flujo de aire adecuado para tu habitación. Lo primero que debes saber es que esta es una medida que se rige en metros cúbicos por hora de trabajo y que puedes calcular fácilmente. Sólo necesitarás conocer el volumen de la habitación multiplicando su alto por el ancho y después por el largo. El resultado arrojado lo proyectarás a metros cúbicos.

El siguiente paso es tomar esa cifra y multiplicarla por el número de veces que el aire de dicha estancia debería ser reemplazado en el transcurso de una hora, que puede ser 20 o 40 veces. Nuevamente obtendrás un resultado, que es el flujo máximo requerido para refrescar correctamente el espacio seleccionado. En este sentido, el equipo debería sobrepasar esta medida, ya que de ser menor no rendirá lo suficiente.

En lo que respecta a la limpieza del climatizador, deberás estar atento al cambio y lavado de los filtros, así como también de enjuagar el tanque de agua y frotarlo con una esponja, para evitar la aparición de bacterias o moho debido a la humedad. Además, recuerda retirar cualquier exceso de agua antes de almacenarlo.

 

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