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Aprende a conservar correctamente tus alimentos en el frigorífico

Última actualización: 23.07.19

 

Pensando en el bienestar de tu familia, hemos elaboramos este artículo para que aprendas a conservar tus alimentos en el frigorífico. El procedimiento es tan sencillo como que debes saber guardar, organizar y refrigerar correctamente los productos, pues aunque tengas el mejor frigorífico del momento, cada fruta, verdura y víveres tienen sus propias características de conservación. 

Por normal general, en cada hogar hay conocimientos implícitos sobre qué guardar en el frigorífico y lo que va en el congelador. La mayoría de las familias congelan las carnes, algunos vegetales, verduras, helados y comidas precocinadas que deben almacenarse en este espacio. Para el refrigerador, siempre dejamos las cosas de uso diario como la mantequilla, leche, yogures, algunas sobras de comida y preparaciones. 

Sin embargo, muchas veces cometemos errores que perjudican el buen estado de los alimentos, pudiendo inclusive terminar en una contaminación y descomposición acelerada de estos, y si no se toman las previsiones necesarias, su ingesta podría producir una intoxicación para toda la familia. 

Por esta razón, es importante saber cómo conservar correctamente los alimentos dentro del frigorífico y el congelador.

 

Tiempo de vida

Los alimentos, ya sean frescos, cocidos o congelados, tienen un tiempo de vida establecido. Si bien es cierto que algunos son más duraderos que otros, hay algunos tips importantes que debemos mencionar para aprovechar al máximo el beneficio del frigorífico y almacenar correctamente los alimentos.

Tomando en cuenta los alimentos más comunes en las familias, presentamos una lista que resume cuánto tiempo dura determinada comida en el frigorífico y el congelador:

  • Embutido en paquete abierto: 3 a 5 días en el frigorífico y hasta dos meses en el congelador.
  • Embutido empacado al vacío: Dos semanas en el frigorífico y cerca de dos meses en el congelador.
  • Diferentes tipos de carnes picadas: Congeladas duran entre tres y 4 meses, mientras que refrigeradas se mantienen en buen estado por uno o dos días.
  • Pollo y pavo: Uno o dos días enteros y en trozos, y entre nueve meses y un año congelados. 
  • Salchichas en empaque cerrado: Dos semanas en el frigorífico y hasta dos meses en el congelador.
  • Salchichas con empaque abierto: Una semana refrigeradas y dos meses congeladas.

 

 

Consideraciones generales 

En la actualidad, cualquiera de los mejores frigoríficos del 2019 cuenta con espacios variados y hasta con diferentes niveles de temperatura, secciones indicadas para determinados tipos de alimentos, que te ayudarán a conservarlos de la forma correcta. Entre las consideraciones generales que debemos tener al guardar nuestros productos podemos mencionar las siguientes. 

 

Técnica FIFO

Las instituciones especializadas en seguridad alimentaria, recomiendan que la refrigeración sea utilizada para conservar alimentos que se van a consumir en un lapso corto de tiempo. Incluso, recomiendan una técnica utilizada por restaurantes de fama en el mundo que es la técnica FIFO, la cual consiste en usar y consumir lo primero que se guardó en el frigorífico. De esta forma, evitamos que los alimentos estén más tiempo del necesario.

En este sentido, se aconseja que las hortalizas, huevos y carnes se consuman en un lapso de 3 a máximo 5 días.  En cambio, los productos lácteos procesados: como el caso de la leche pasteurizada, yogurt y quesos puedes conservarlos una semana.

 

Caducidad y apariencia

Por su parte, la FDA, organización que administra el control de alimentos en Estados Unidos, reitera la importancia de revisar la fecha de caducidad de todos los productos envasados. Pero, también recomienda estar atentos a cualquier cambio de apariencia, olor y consistencia de los alimentos, pues si estas propiedades cambian y te son completamente inusuales lo mejor será descartar esos productos. 

Si bien podría parecer una pérdida de dinero se trata de una medida preventiva para evitar casos de intoxicación en cualquier miembro de la familia, un problema que en caso de presentarse, podría costar mucho más.

 

Planificación

Una de las claves para evitar que se dañen tus alimentos es realizar compras planificadas de los productos, utilizando un menú semanal. De esta forma podrás saber con claridad qué alimentos necesitas para preparar las comidas de todos los días o lo que consumes con más frecuencia. Además, esta herramienta también incidirá positivamente en tu presupuesto, porque te evitará hacer compras superfluas o por capricho, siempre y cuando te apegues a una lista de compras realista y sin excesos.

 

 

Sácale provecho al congelador

Es muy común comprar más de lo que necesitamos, especialmente en el caso de las verduras. Por esta razón, recomendamos lavarlas bien, pelarlas y cortarlas para guardarlas posteriormente en bolsas herméticas o envases plásticos en tapa y asegurar así su frescura para el momento de utilizarlas.

En el caso de las carnes, hay que tomar medidas más estrictas para evitar la contaminación cruzada, especialmente si almacenas carnes de res, pescado, cerdo y aves. Estas se deben empacar por separado en bolsas selladas, separadas de otros alimentos, especialmente si están crudas. 

Si las carnes no se van a preparar en un tiempo corto es recomendable que se almacenen en el congelador, pues sus bacterias pueden proliferar y contaminar otros alimentos. 

En cuanto a las comidas preparadas y alimentos cocidos, no deben pasar más de dos horas sin refrigeración después de estar listos. Esto aplica para las sobras de las comidas que deseas conservar para el día siguiente. Colócalas en recipientes grandes, pero poco profundos para que sea más rápido el proceso de refrigeración. Si todavía están calientes, espera a que bajen a temperatura ambiente, para poder guardarlas en el frigorífico y así evitar forzar el sistema enfriador de tu electrodoméstico. 

Con respecto a los restos de comida que tengan pescado y mariscos, es importante verificar que estén en buen estado antes de almacenarlos y comerlos en poco tiempo, pues son alimentos que se fermentan con mucha facilidad.

Como ves son instrucciones sencillas que si se practican asiduamente se convertirán en hábitos que beneficiarán a toda la familia. Recuerda también, mantener bien limpio el frigorífico, destinando tiempo a esta labor al menos dos veces a la semana, haciendo una limpieza general de cada compartimento, usando una solución de agua, vinagre y un poco de bicarbonato para retirar manchas y neutralizar olores.

 

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