¿Cómo mantener la pureza de los tejidos blancos al lavar la ropa?

Última actualización: 26.05.20

 

La ropa blanca brinda una apariencia elegante y pulcra de forma natural a quién la usa, pero también es cierto que es muy delicada, ya que adquiere un tono amarillento al tiempo de uso. Por esta razón, vale la pena conocer algunas técnicas para mantenerla en óptimo estado, de modo que tenga una vida útil más larga.

 

Principales aspectos a considerar

Una de las variables más importantes a la hora de lavar la ropa es la temperatura del agua, por lo que es necesario saber que la ropa blanca debe ser lavada a temperaturas bajas, ya que el agua fría penetra en la ropa de una forma distinta que ayuda a lograr un blanco más puro e impecable. Además, es recomendable utilizar una cantidad justa de detergente según la carga de ropa, puesto que de otra manera la prenda de vestir podría cambiar su tonalidad.

Por otro lado, es necesario separar las prendas blancas de las de color, ya que la ropa de color siempre desprende tinta en pequeñas cantidades, aunque no lo parezca a simple vista, es por esta razón podemos distinguir el tono entre una prenda que ha sido utilizada durante mucho tiempo y una nueva.

Existe un mito muy popular que indica que el tejido blanco cambia su tonalidad cuando lo expones al sol constantemente, pero esto es totalmente falso, ya que los expertos recomiendan secar la ropa blanca al sol, así los rayos UV pueden penetrar el tejido y ayudar a mantener su blancura. También, es importante eliminar de forma inmediata cualquier sustancia que accidentalmente caiga sobre la ropa blanca, debido a que los componentes se adhieren de forma más rápida.

Otro aspecto que por lo general solemos pasar por alto y debemos considerar es la calidad del agua. En este sentido, recordemos que muchas veces el agua no viene completamente limpia de la calle, ya que algunas veces puede incluir micro sedimentos naturales e incluso químicos que afectan la pureza del color. Como sistema de prevención, puedes adquirir un producto llamado bórax, que solo debes añadir al agua justo antes del lavado para minimizar la posibilidad de que la ropa sufra daños durante el ciclo en la lavadora.

El mito de la lejía para blanquear la ropa

La lejía también es conocida como cloro y es un producto corrosivo que incorrectamente es usado para mantener la ropa en buen estado. Este mito se debe a que brinda mayor eficiencia que los detergentes convencionales a la hora de remover manchas, sobre todo en lo que se refiere a los tejidos naturales de algodón y lino, en donde ofrece buenos resultados. No obstante, su efecto real más común es debilitar en exceso las fibras de la ropa hasta que estas se rompen, es por esta razón que generalmente la ropa de color se destiñe al estar expuesta de forma directa a la lejía y en el caso de la ropa blanca, adquiere un tono amarillento o grisáceo.

Como sustituto de la lejía se recomienda el uso de blanqueadores con oxígeno activo, incluso los llamados blanqueadores ópticos, compuestos por tintes que modifican el tejido para proporcionar un aspecto de blanco brillante, gracias a que su principal función es reflejar mejor la luz. Los tipos de blanqueadores más apropiados son el blanco nuclear y el azul añil, que pueden ser agregados de forma sencilla al detergente en el interior de la lavadora y está disponible en supermercados y otras tiendas.

 

Métodos naturales para blanquear la ropa

Incluso las mejores lavadoras secadoras del 2020 necesitan ayuda para mantener la ropa en buen estado, es por eso que te presentamos algunas opciones de preparación doméstica que resultan efectivas a la hora de blanquear la ropa. Uno de los productos más populares es el bicarbonato de sodio, con una preparación fácil que solo requiere agregar una cucharada de bicarbonato a un vaso con agua, después solo debes verter el contenido sobre la prenda manchada antes de meterla a lavadora secadora, igualmente, puedes agregar media taza de bicarbonato a una cubeta con el detergente y lavar a mano con normalidad.

También, puedes crear un blanqueador utilizando solamente 1 taza de agua oxigenada, el zumo de 1 limón y 2 vasos de agua; solo debes mezclarlos y agregarlos a la lavadora durante el ciclo de enjuague. De igual forma, puedes utilizar este método sin el uso de una lavadora, en donde solo debes aplicar directamente sobre la ropa y remojar con un poco de agua. Por último, solo tienes que dejar secar al aire libre el tiempo que sea necesario.

Si deseas un método más potente, entonces puedes utilizar ¼ de taza de agua oxigenada, un litro de agua y 3 o 4 gotas de amoníaco, no obstante, es recomendable el uso de guantes para elaborar esta solución, así como una máscara que funcione como tapabocas, ya que esta mezcla despide olores y vapores nocivos. El procedimiento consiste en agregar el líquido a la ropa y remojar por aproximadamente 10 minutos, para después enjuagar con abundante agua fría. Lo más recomendable es utilizar esta opción en tejidos de gran grosor y que tengan una tonalidad muy amarilla.

Si nos tomamos el tiempo de analizar la ropa sucia, veremos que algunas de las manchas más difíciles de retirar han sido realizadas por grasas, frutas, barro, chocolate o vino. Si este es tu caso, debes saber que puedes eliminarlas de forma eficaz con solo poner las prendas a remojar con el uso de oxígeno activo. La efectividad de este producto se debe a su capacidad para liberar oxígeno que penetra en el tejido y descompone todo tipo de manchas y gérmenes. En tal caso de que no brinde resultados óptimos puedes repetir el proceso, ya que el oxígeno activo no resulta dañino para la ropa si lo usas en las dosis recomendadas. Por lo general, el fabricante del producto indica la cantidad de oxígeno activo que debes agregar, de esta manera, puede brindar un mejor rendimiento en la eliminación de suciedad, logrando acabados más blancos, al finalizar, puedes introducir la prenda en la lavadora y continuar con el ciclo normal de lavado.

 

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