Diferencia entre olla a presión y olla rápida

Última actualización: 22.09.20

 

¿Debería comprar una olla a presión o una olla a presión rápida?

 

Las ollas a presión son de los elementos más usados en nuestras cocinas, ya sea que queramos conservar mejor el sabor de nuestras recetas o sus propios nutrientes, porque para nadie es un secreto que este tipo de ollas ayudan a que los alimentos se cocinen concentrando más su sabor debido a la forma en que fueron diseñadas.

Además, estas ollas a presión no solo las hay rápidas, sino que existen modelos cuyo trabajo lo hacen más lento que las que muchos tenemos en casa. En este artículo explicaremos las características principales de cada una para que así logres aclarar tus dudas y te decidas por la que realmente se adapta a tus necesidades y gustos.

Lo primero que haremos es hablar de las ollas a presión comunes, conocidas también como ollas express. Fueron las primeras que salieron en la historia, trabajan a muy alta temperatura debido a que su presión es intensa, no hay casi salida de vapor.

A veces las personas creemos que mientras más gire la válvula de presión y más fuerte suene su particular silbido es cuando mejor está trabajando, lo cual es totalmente falso, ya que mientras más suave gire y menos silbe dicha válvula es cuando mejor estarías cocinando tu receta favorita.

Lo ideal es tratar en lo posible que este tipo de ollas mantenga una temperatura más estable y claro, eso tiene que ver con el hecho de no silbar tan fuerte, lo cual garantiza que haya una presión más adecuada para la conservación de los nutrientes de los que estés cocinando, ya sean granos, carnes, sopas, etc.

 

1

 

Las ollas express también tienen la peculiar característica de tardar más en cocinar que otras ollas, lo que influye directamente en lo que cocinas, pues según los expertos en Internet, mientras más tardan en cocinar más nutrientes se pierden. Por otro parte, a mayor presión se evapora más el líquido, lo cual debes tomar en cuenta si eres de los que les gusta cuidar el ambiente, pues hay que trabajar echando más agua, quizá dos o más veces durante su funcionamiento.

Por el contrario, las ollas a presión rápidas son de las más nuevas y eficientes, ya que su válvula de presión gira suavemente durante todo su funcionamiento, es decir, que evapora menos agua, lo cual ayuda a dejar tu huella ecológica y ahorrar en tu factura del agua.

Sin embargo, como dijimos anteriormente, lo más importante es que si estás haciendo una comparativa de ollas a presión te decidas por la que más te guste y sobre todo la que más se adapte a tus necesidades y presupuesto.

En efecto, estas podrían ser las mejores ollas a presión del 2020, debido a que cuentan con otras ventajas como las de cocinar con mucha más rapidez que las ollas express.

Es decir, las ollas rápidas cuidan más la salud del usuario, pues mientras más rápido cocines tus alimentos más nutrientes se conservarán. Y por si fuera poco, mientras más rápida menos tiempo te lleva cocinar, podrás dedicar el resto del tiempo a realizar otra actividad o simplemente cocinar otra receta en la misma olla tras lavarla y ponerla de nuevo a funcionar.

Cabe destacar, que toda olla a presión es peligrosa para los pequeños de la casa, por lo que se recomienda mantenerla alejada del alcance de los niños, si tienes una cocina común de 4 hornillas puedes colocarla a cocinar en alguna de las dos traseras.

Además, no se recomienda abrir ninguna de estas ollas mientras están trabajando, debido a las altas temperaturas que alcanzan, no importa la que decidas comprar, es igual para ambos modelos. Toda olla a presión funciona acumulando el vapor en su interior de modo que la presión se eleva, gracias a eso los alimentos cocinan a temperaturas mayores que en una olla común.

Hay algunas cuya presión es de 1 bar sobre la presión atmosférica del ambiente, alcanzando una temperatura de ebullición de 120°C o más, dependiendo mucho de altitud sobre el nivel del mar. No es igual cocinar en Madrid que en Río de Janeiro. De cualquier modo, siempre se recomienda dejarlas enfriar lo suficientemente necesario antes de abrirlas.

 

2

 

Otra de las medidas de seguridad a tomar en cuenta independientemente del modelo que escojas es no llenar las ollas a presión más de dos tercios de su capacidad y si vas a cocinar legumbres no llenarlas más de la mitad de su capacidad, pues estos alimentos tienden a crecer durante su cocción, lo cual aumentaría más la presión de vapor.

En definitiva, muchos prefieren comprar una olla a presión rápida que una común, pero esto no quiere decir que las ollas express sean de mala calidad, pues existen marcas y modelos en el mercado que dan fe de ser buenos y funcionales utensilios. Además, en cuanto a robustez, tanto la primera como la segunda son modelos muy resistentes, es decir, tendrás cualquiera de estas ollas por largos años en vuestra cocina.

 

 

» Revisa la información de años anteriores

 

Olla a presión – funcionamiento

 

 

Una de las mayores revoluciones que ha vivido la cocina es la llegada de la olla Express. Frente al tiempo que tradicionalmente han necesitado numerosas preparaciones, la olla a presión ha permitido poder ahorrar tiempo y facilitar la vida de las familias al hacer más sencilla la preparación de cualquier tipo de platos. Si a esto le sumamos una mejora notable en la seguridad de este tipo de ollas no es de extrañar que este producto sea un básico en cualquier cocina. Veamos las claves de su funcionamiento.

 

1

 

El principio de la cocina a presión

 

Aunque las primeras ollas a presión datan del siglo XVII las primeras ollas a presión comerciales empiezan a aparecer en el mercado Allah por el año 1919 en la llamada olla de Belvís, de patente española y con un diseño algo más seguro que las ollas primitivas, aunque carente de los elementos de seguridad de las ollas modernas.

El principio clave del funcionamiento de la olla se basa en la teoría física por la que el agua sometida a alta presión acaba hirviendo a temperaturas mucho más altas de los 100 grados a los que se hierve normalmente el agua. Este incremento de temperatura puede llevar el calor del cocinado hasta temperaturas de hasta 130 o 135 grados, lo que ayuda a que los alimentos se cocinen de forma mucho más rápida sin perder sus propiedades.

Para obtener esta presión el recipiente debe quedar siempre bien asegurado a fin de evitar pérdidas durante el proceso. En el momento en que se calienta el agua esta empieza a incrementar la presión en el interior de la olla, manteniéndose la misma contenida mediante la válvula correspondiente.

En verdad la olla nunca llega a hervir dentro de la olla, ya que el propio funcionamiento de la misma lo impide, pero el incremento de volumen que provoca el agua durante el proceso de cocción es el que se encarga de disparar la temperatura interna de la olla y por tanto el proceso de cocinado. El vapor que finalmente vemos salir por la válvula de alivio se produce justo al tomar contacto el aire frío exterior con la humedad que sale del interior de la olla.

 

 

La seguridad de la olla a presión

 

Durante mucho tiempo y especialmente en los primeros modelos se produjeron algunos accidentes relativos al funcionamiento de estas ollas a presión. Estos accidentes tienen que ver fundamentalmente con la ausencia de elementos de seguridad, como las válvulas que actualmente existen en todos los modelos, como con los defectos que ocasionalmente se producían a causa de la fragilidad de los materiales relacionada con el proceso de fabricación.

Afortunadamente ambos problemas han pasado ya a la historia gracias a la moderna tecnología y la regulación correspondiente que ha establecido diversas medidas obligatorias de seguridad. Entre ellas destaca el sistema de doble válvula de liberación de presión. Esta válvula de presión permite que el vapor salga de la olla cuando la misma resulte excesiva, evitando el colapso y la explosión de la olla.

Pensemos que a pesar de los materiales con los que se construyen estas ollas, un exceso de presión en el interior de la misma puede provocar que salte la tapa de la olla, o aún peor, el colapso del material con la explosión de la olla. El sistema de doble válvula garantiza que en caso de producirse el fallo de una de las válvulas la válvula de reserva pueda garantizar un nivel adecuado de presión el interior.

2

 

Precauciones a la hora de usar una olla a presión

 

Aunque las ollas a presión modernas tienen medidas de seguridad que evitan accidentes, también es preciso tener precauciones en su uso para aumentar esta seguridad. Entre estas precauciones se encuentra el mantener la olla en perfecto estado, tanto en la goma como los elementos que forman parte de la válvula, que deben estar siempre limpias y en buen estado para realizar un vacío perfecto y libre de riesgos.

También es fundamental respetar las instrucciones de uso de la misma, dejando libre una parte de la olla y evitando un llenado excesivo para que la presión no exceda la capacidad de la olla.

En cuanto a su uso es recomendable no dejar la olla desatendida durante demasiado tiempo, siendo necesario rebajar el fuego una vez que el nivel de presión activa la válvula de alivio para evitar que la presión interna siga incrementándose más allá de lo que sería deseable.

Finalmente es fundamental entender el funcionamiento de nuestra olla a presión y cuando la renovemos elegir una que ofrezca las mayores medidas de seguridad posibles durante su funcionamiento.

 

 

» Revisa la información de años anteriores

 

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
DMCA.com Protection Status