Trucos para evitar ampollas con tus botas de montaña

Última actualización: 05.07.20

 

Cuando tienes botas de montaña nuevas, y no se adaptan a tus pies, pueden generarse ampollas que convertirán en un suplicio tu excursión, por lo que muchos recomiendan estirar el calzado para evitar inconvenientes. Existen algunos trucos que puedes emplear para moldear las botas, desde un hormador hasta usar calcetines dobles en tus paseos.

 

Los pies son la principal herramienta de todo excursionista, por lo que es de vital importancia brindarles el cuidado adecuado para terminar con éxito la actividad en la montaña. Así que, si no les prestas la atención necesaria antes del recorrido, durante y después del mismo, probablemente estés propenso a sufrir de rozaduras, hinchazón o aparición de ampollas, aun cuando estés seguro de haber comprado las mejores botas de montaña.

Una de las principales razones de que esto ocurra se debe a que compramos un calzado para trekking y, sin pensarlo dos veces, nos aventuramos a la montaña con ellas, este es un grave error que alguna vez cometen los principiantes en senderismo. Es por ello, que los experimentados recomiendan hacer sus travesías con botas que ya estén curadas o amoldadas a tus pies y pisadas para no tener esos problemas.

En este sentido, podemos destacar que, existen algunos trucos que puedes emplear para estirar las botas de montaña nuevas y aquí hablaremos especialmente de cinco tips que resultan muy efectivos. Asimismo, te vamos a dar unos consejos para que cuides tus pies y disfrutes de tu travesía en el campo o la montaña.

 

1. Hazte con un hormador para botas

Si tu presupuesto no es tan ajustado, puedes adquirir un práctico hormador para botas de tipo unidireccional para que ensanches tus botas nuevas, sobretodo si el calzado que elegiste es de piel, ya que este producto te permite aumentar hasta una talla en tus botas. También existe el modelo bidireccional y lo puedes utilizar en las suelas, para alargar y ensanchar toda la bota, hay unos diseñados para ensanchar el empeine, incluso hasta las pantorrillas, si las botas son de caña alta. 

Para usarlo es conveniente introducir el hormador cerrado dentro del calzado, acomodarlo en el interior lo más profundo que se pueda y se expande hasta que notes el cuero estirado. Deja la pieza toda la noche en el interior de la bota o alrededor de 8 horas, para que el instrumento haga su efecto y cada mañana prueba las botas para verificar su avance. 

Recuerda que este proceso es lento, el estiramiento puede durar hasta 3 noches para que las botes se amolden adecuadamente. Un consejo que te ayudará en esta labor consiste en rociar un dilatador de cuero en el interior del zapato antes de introducir el hormador.

Este artículo puedes encontrarlo en muchas zapaterías, aunque también es fácil conseguirlo en tiendas virtuales y su coste no es tan elevado. Si estás muy apurado por usar tus botas, te recomendamos comprar un par de hormadores para que lo utilices en cada calzado.

2. Alcohol y agua

Un truco interesante que también pudieras utilizar consiste en mezclar alcohol y agua en un recipiente con un dispensador. Ahora, rocía la solución en el interior de las botas, humedeciendo totalmente su parte interna y usando las botas hasta que se hayan secado completamente. Este método puede repetirse varias veces hasta obtener los resultados esperados. También funciona si quieres estirar las pantorrillas de unas botas largas de cuero muy ajustadas.

 

3. Calcetines gruesos

Otro truco casero bastante efectivo es el uso de calcetines gruesos. Este consejo es útil si las botas te quedan muy ajustadas. Para ello, es recomendable que te coloques un par de calcetines muy gruesos (o puede ser doble par), te pongas tus botas nuevas y comienza a caminar por toda la casa por un tiempo aproximado de 30 minutos. Este tratamiento debes hacerlo al menos durante 5 días, para que puedas percibir el resultado. Aunque este procedimiento es algo incómodo, por lo que es conveniente no salir de casa con las botas puestas.

 

4. Agua congelada

Si la zona que deseas expandir es el área de tus dedos, se recomienda utilizar agua congelada como una alternativa natural del hormador para botas. En este caso, puedes usar dos bolsas de plástico que posean una capacidad de 1 galón (3,8 litros), se llenan hasta la mitad con agua y se introducen en el interior de cada bota, empujando la bolsa al área de los dedos. 

Ahora, inserta las botas en el congelador y déjalas allí durante toda la noche. Al día siguiente, saca tus zapatos y debes dejar que el líquido de las bolsas se descongele en el interior sin retirarlas. Ello hace las veces de hormador y permite que el interior se estire.

 

5. Dilatador para cuero

Otra alternativa que puedes emplear es un dilatador en aerosol diseñado para cuero. Es un producto de bajo coste y su uso no es complicado. Solo tienes que rociar el interior de tus botas con este líquido, colocarlas mientras están húmedas y esperar que el dilatador haga el trabajo de estiramiento.  

¿Cómo puedes evitar la aparición de ampollas?

Después de haber puesto en práctica los consejos dados anteriormente para el estiramiento de tus botas de senderismo, llegó el momento de usarlas. Así que, si notas alguna rozadura durante el recorrido te recomendamos parar de inmediato para evitar la formación de las ampollas. Recuerda que la humedad en la piel de los pies aumenta la fricción y esta causa las ampollas. 

He aquí algunos tips para evitar estas desagradables lesiones en tus pies:

 

Antes de comenzar tu viaje usa parches o esparadrapo en aquellos puntos donde suele rozar el zapato. Si mientras caminas sientes molestias en otras zonas del pie, detén el paso, quita tus botas y los calcetines, seca tu pie y coloca otro parche.

En todo momento, procura mantener tus pies secos. Recuerda llevar calcetines adecuados que absorban la humedad. Ten en cuenta llevar un par adicional para recambio.

Debes ajustar de forma adecuada tus botas de trekking para que encajen en tus pies perfectamente y tengas un mejor agarre en el terreno.

Recuerda probar tus zapatos de senderismo antes de comprarlos. Tus dedos deben moverse con libertad en tus botas, así que se recomienda dejar una separación de un centímetro entre la puntera y tus dedos.

 

Esperamos que todas estas recomendaciones te sean de gran utilidad, para que puedas amoldar tus botas nuevas de montaña a tus pies, evitando las rozaduras y las dolorosas ampollas, lo que te permitirá disfrutar tu paseo y vivir una gran experiencia.

 

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
DMCA.com Protection Status